Hace tiempo no te pensaba de esta manera
Como hoy, apoyada sobre un auto estacionado
Mirando las hojas verdes bailar en los árboles
Sintiendo aquí adentro un mensaje para ti
Proyectando mis palabras en el viento de verano
Es que tengo esa nostalgia encarnada en el cuerpo
Te extraño, en resumen, y al extrañarte me cuesta respirar.
Hoy me preguntaron justamente qué extraño de ti
-Estar en su brazos. Mirarlo. Ser juntos- respondí.
Es que extraño tu presencia. Saber que somos juntos, porque conectamos a un nivel tan profundo.
Hace meses no te pensaba de esta manera
Con los ojos húmedos
Con la herida abierta.
miércoles, 6 de enero de 2016
jueves, 10 de diciembre de 2015
A veces verte me duele en un lugar desconocido de mi cuerpo
No puedo apuntar dónde exactamente
Pero parte pequeñito y luego crece
Como la otra noche cuando estabas con tu mente en otra parte
Y yo te hablaba de esa vez con los recortes en el suelo
De cuando tú no eras tú y yo no era yo
Cuando nosotros no existíamos.
Respondiste una cosa diferente
Como si no oyeras que te decía que te quiero
Que te extraño
Que por alguna razón me dueles en el cuerpo.
A veces no verte me duele también, no escucharte, no leerte
Y entonces me pierdo
Ahora, pienso, ahora es cuando desaparecemos.
Pero sigues aquí. Ausente y presente.
Seguimos siendo.
En la ambivalencia del amor y del olvido
De la búsqueda de certezas unilaterales
De llamarme preciosa y luego el silencio.
Y pese a ese dolor, a veces grande, a veces pequeño,
Te pienso y te agradezco
Porque el almendro no puede estar siempre en primavera
Y a veces se deshoja
Se desnuda, vuelve a su invierno
Pero el aroma de sus flores, el color, el estallido
-tus rastros-
Quedan en mi cuerpo.
No puedo apuntar dónde exactamente
Pero parte pequeñito y luego crece
Como la otra noche cuando estabas con tu mente en otra parte
Y yo te hablaba de esa vez con los recortes en el suelo
De cuando tú no eras tú y yo no era yo
Cuando nosotros no existíamos.
Respondiste una cosa diferente
Como si no oyeras que te decía que te quiero
Que te extraño
Que por alguna razón me dueles en el cuerpo.
A veces no verte me duele también, no escucharte, no leerte
Y entonces me pierdo
Ahora, pienso, ahora es cuando desaparecemos.
Pero sigues aquí. Ausente y presente.
Seguimos siendo.
En la ambivalencia del amor y del olvido
De la búsqueda de certezas unilaterales
De llamarme preciosa y luego el silencio.
Y pese a ese dolor, a veces grande, a veces pequeño,
Te pienso y te agradezco
Porque el almendro no puede estar siempre en primavera
Y a veces se deshoja
Se desnuda, vuelve a su invierno
Pero el aroma de sus flores, el color, el estallido
-tus rastros-
Quedan en mi cuerpo.
miércoles, 9 de diciembre de 2015
Viajo con mi mente a lugares insospechados
Me pierdo en las calles polvorientas sin que nadie me vea.
Atravieso carreteras, toco lentejas y porotos en los sacos de las tiendas
Me confundo en el tumulto de los mercados.
Floto en los lagos y me estremezco en los burdeles
Veo puestas de sol y amaneceres
Converso con los niños sin que nadie más nos oiga
Miro intensamente al hombre equivocado, casado, imposible
Cuento mis monedas
Me tapo el rostro con un sombrero
Descanso a la orilla del río
Los bichos me pican los piernas
Vuelvo al pueblo sin sostenes y sin culpas
Acaricio el lomo de un borrego
Vuelvo a mirar al hombre equivocado
Le sonrío a su mujer, abrazo a sus hijos
Comemos sopa, tomamos vino
Ella confía.
Me pierdo en las calles polvorientas sin que nadie me vea.
Atravieso carreteras, toco lentejas y porotos en los sacos de las tiendas
Me confundo en el tumulto de los mercados.
Floto en los lagos y me estremezco en los burdeles
Veo puestas de sol y amaneceres
Converso con los niños sin que nadie más nos oiga
Miro intensamente al hombre equivocado, casado, imposible
Cuento mis monedas
Me tapo el rostro con un sombrero
Descanso a la orilla del río
Los bichos me pican los piernas
Vuelvo al pueblo sin sostenes y sin culpas
Acaricio el lomo de un borrego
Vuelvo a mirar al hombre equivocado
Le sonrío a su mujer, abrazo a sus hijos
Comemos sopa, tomamos vino
Ella confía.
martes, 15 de septiembre de 2015
The world hurts
Syrians pass through broken border fences and trenches to enter Turkish territory at Akçakale. Photograph: Bulent Kilic/AFP
miércoles, 9 de septiembre de 2015
domingo, 6 de septiembre de 2015
La vida es circular.
Circular como tus labios, tu lengua; circular como tus manos que tocan.
La vida es improbable.
Improbable como verte esa tarde, parado en tu ropa de oficina, esperando. Improbable como entrar, saludarte, empezar a verte. Improbable como besarte, bajar un ascensor juntos y enredados.
La vida es misteriosa.
Misteriosa como tus silencios, misteriosa como mis deseos secretos que recorren lugares que desconocía.
Misteriosa como la forma en que vamos a desaparecer.
Circular como tus labios, tu lengua; circular como tus manos que tocan.
La vida es improbable.
Improbable como verte esa tarde, parado en tu ropa de oficina, esperando. Improbable como entrar, saludarte, empezar a verte. Improbable como besarte, bajar un ascensor juntos y enredados.
La vida es misteriosa.
Misteriosa como tus silencios, misteriosa como mis deseos secretos que recorren lugares que desconocía.
Misteriosa como la forma en que vamos a desaparecer.
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