miércoles, 28 de febrero de 2018


Qué sentido tiene viajar 
Ver glaciares
Atravesar montañas
Ver la tierra desde el cielo
Admirar los ríos y las cascadas
Si eso no cambia nuestra forma de entender el mundo
De sabernos mamíferos
Naturaleza
De entender que nuestra vida tiene relación con esos glaciares que se derriten
Con esas montañas que se incendian
Con esa tierra que se erosiona
Con esos ríos que se contaminan y esas cascadas que se secan.

Dicen que uno solo ama lo que conoce.
Qué sentido tiene viajar entonces, si no es para conocer y así amar este planeta
Nuestra forma de vida no es compatible con los recursos limitados que la Tierra tiene.
Los glaciares volverán a congelarse y avanzar; vivos. Los bosques en las montañas reverdecerán, los ríos eventualmente volverán a tener aguas limpias de plástico y mercurio. Las cascadas se recuperarán y volverán a caer con fuerza entre la vida que florece en las pendientes. 
Pero no sé si nosotros, los humanos, estaremos ahí para admirarlo.

Pérdida y permanencia


Algunas cosas se pierden indefectiblemente.

Las primeras veces
La inocencia 
Los amores fugaces

Otras se quedan aferradas. 

Los finales
Las despedidas 
Los olvidos

jueves, 22 de febrero de 2018

It started 10 years ago

Maybe I entered a coffee place in Prague and you opened the door for me as you were coming out.

Or maybe you were passing by and got captured in the back scene of one of my pictures in Berlin.

Perhaps we once queued together at the entrance of Torres del Paine. 
You could have been standing behind me, talking to your girlfriend.

As you walk quick, maybe you saw her smile in the distance while I stood at a bridge, far away, under the same sky.

It could have been that I rang my bell at you at a crossroad in Santiago. 
Me riding my bike. You learning random Spanish words like obvio.

We coincided several years in several places.
We coincided but not. We were perfect strangers.

Until we got stuck in a cafeteria, waiting for a bus to take us out of there, heavy rain all around us.

I was waiting to get my beer, you came talk to me. I smiled.

I came sit to the table next to you. 
I told you random stories I've collected through the years. Same years that we coincided but not.

I went talk to a Brazilian man that was asking for directions and asked for a ride.
We squeezed in the back seat and laughed.

For couple of hours I spoke English and Portuguese. 
We saw guanacos. We  left the clouds behind.

I brought you along to my hostel and we put a mattress on the floor. 

We laughed, we measured our strength, we talked for hours, we danced on a parking lot, you gave me a long hug.

I went to my bed and you held my hand. I caressed you. The room was dark.

I came into your sleeping bag to be close to you. You held me tight. 
I didn't want to say goodbye.

Next day we took the bus. You looked at the Patagonian landscape through the window. 
I looked at you, sitting a bit behind.

That afternoon we walked arm in arm. 
In the pocket of your jacket you held my hand.

I took you to the cab to go to the airport.
We kissed on the cheek, you lifted me in a hug.
I waved at you from the square and started missing you.

You texted me that night.
We kept each other awake. 
You read what I write.

viernes, 12 de enero de 2018

G. es la rebeldía contra el tiempo.

Es dolor y pálpito. Es deseo y sorpresa y revelación. Es reflexión y fuerza. Es intimidad y afecto.

Es mirar a los pómulos, es decir y desdecir, porque a veces los pensamientos cambian y se contradicen.

G. es un espejo que me devuelve lo bueno y lo malo de mí misma. Lo que me enaltece y lo que me avergüenza. Porque me observa y me escucha y me habla de frente.

Él sabe cuándo lo quiero, cuándo me insegurizo, cuándo lo celo.

Él es cuello suave que beso y muerdo. Es brazos fuertes que quiero alrededor de mi cuerpo.

Es sexo que me llena, es manos que me marcan.

G. es imposible y es real.
Es contador de historias que desafían el orden de las cosas.
Es gemelo, hermano, hijo de una actriz y un profesor reconocido.
Es golpecitos en la espalda y masajes que relajan.
Es fotógrafo, es nostalgia.

G. es admiración recíproca. Es inspiración. Es sensibilidad a la injusticia.

G. dice que el tiempo es el único movimiento que no podemos ver. Él sabe muchas cosas. Lo que no sabe, quizás, es que en pocos días, en un país africano, me hizo quererlo, conocerlo, desearlo.
En ese lugar, me hizo ver claramente el movimiento del tiempo.

lunes, 9 de octubre de 2017

SNOWSTORM

First comes the snowstorm
Heavy and bright
Covering up everything
In its immaculate white
Unexpected beauty
Slowing down time

But then you step on it
And the darkness starts
Black footsteps
Slippery
Melting dirty ice

You were just like a snowstorm
Assaulting my life
Heavy and urgent
Falling in time
Brightening up things
That I had left behind

But as soon as I stepped on it
You faded into dark
You melted
Slippery
Breaking my heart

viernes, 18 de agosto de 2017

Once upon a time

Once upon a time we were not scared of life.

You took a plane and flew to Chile with no real plan, just a hunch.
I moved into a Dutch squat.

We cycled together drunk at night on one bike under the snow in the -18º German winter

I walked alone 800 km through Spain
You moved to Nicaragua

You taught Dutch to Spanish speaking migrants
I organized the Chilean expats to help fisherwomen after the earthquake

We laid down stargazing at Taksim Square in Istambul

Once upon a time we accidentally met each other at the Commelinstraat and had breakfast with fresh strawberries

We dated musicians
We hitchhiked with hippies driving a van
We sent each other postcards
We explained the frame of the frame of the frame in our last class in Amsterdam

Once upon a time I married a man I knew for a bit more than a year.
Once upon a time you lost your cloth at a Zanzibar beach.

We pretended we were a lesbian couple to get us a flat

I sang happy birthday to you holding a croissant with a candle next to two strangers at the Pony bar
You wrote for the In Transit travel blog of The New York Times
You guided me through Vondelpark at night
I drove you to Matanzas and Navidad

We shared a room
Watched political and nature documentaries
Did online yoga for pregnant women

We cycled 80 km at night on the highway
We spoke English, Spanish, Dutch, Spanglish

You moved to Belgium with a Chilean man
I stayed in Chile and separated from my Dutch husband

Once upon a time we were so full of life

So free of fear.

jueves, 17 de agosto de 2017

Mi yo primera recorrió la tierra a pie
Amando a los árboles y las piedras
Los animales
Los ríos
El viento

Mi yo primera vibró con los hombres que encontró
Los amó a todos
Dejó en ellos su huella

El semen de esos hombres se fundió con su energía
Con ellos trajo hijos al mundo
No hubo posesión
No hubo máscaras
No hubo espejos


Hubo soles y tormentas
Hubo cuevas con musgo verde
Hubo antorchas encendidas que iluminaron su piel por la noche.

Hubo insectos que cantaron
Hubo nubes gigantescas
Hubo lágrimas en rocas
Hubo sangre
Hubo círculos de piedras.


****
Mi segunda yo vivió encerrada entre húmedos muros de piedra
Muros circulares por los que jamás pudo trepar


Debía usar ropas que le eran ajenas
Corpiños ajustados
Medias abrigadas
Cordones gruesos

Ella solía desprenderse de todo
Y caminar desnuda entre  plantas y animales

Por eso
La ocultaron tras los muros,
asustados de ese fuego encendido en sus ojos


Mi segunda yo sabía
Los secretos de los hombres
Conocía sus temores
Había descubierto sus debilidades

Tuvieron que quitarle el poder que ella traía
La encerraron ahí con las otras mujeres
Con las lobas
Con las locas
Con las líder de manadas


En las noches, mi segunda yo cantaba
Sentía en su vientre esos amores lejanos
Esos hijos que sus pechos nutrieron
Esas tierras que sus pies pisaron

Cuando llovía a medianoche
Ella brillaba, desnuda, en el patio tras los muros
Brazos abiertos en la oscuridad
Pies descalzos en el barro
Piel entumecida y despierta

Con los años
Mi segunda yo aprendió
A desaparecer de los espacios

Se elevaba alto
Por sobre los muros

Abajo los guardias
Los hombres inseguros
Las mujeres en sus casas
Ocultando sus poderes
Escondiendo sus verdaderos rostros

Entonces, mi segunda yo viajaba
Hasta el bosque y el arroyo
Allí la esperaba
El buen amante
El Hombre fuerte y bondadoso
El Hombre que no le temía
El Hombre que la veneraba
Por ser madre
Por ser mujer
Por ser loba
Por su desnudez
Por el fuego de sus ojos
Por ser libre aún encerrada.

****

Mi tercera yo vivió junto al mar
En unas islas poco exploradas

Recogió algas
Cocinó mariscos en la tierra
Con piedras calientes
En hoyos tapados con hojas de nalca

Enseñó en una escuela donde vivían niños y niñas de lugares remotos
Bordó con lanas de colores sus nombres en delantales y sábanas
Les curó heridas en las rodillas
Les sacó dientes sueltos
Sobó guatitas adoloridas
Mató piojos
Cantó con ellos la Violeta Parra

Los vio irse cada año, uno tras otro
Después del curanto
Con un atado de cochayuyo bajo el brazo
Para volver a arrear los bueyes
A cosechar las papas

En las noches estrelladas
Mi tercera yo caminó descalza por las rocas de la playa

Allí fue que un día encontró a la Viola
Tocando desnuda su guitarra

Vio sus pechos que brillaban
Plateados y suaves bajo la luna
Vio su vientre blanco y redondo
Su cabello largo enredado por el viento

Vio sus codos
Sus tobillos
Vio sus ojos negros
Sus dedos rápidos bailando  entre las cuerdas

Vio sus dientes blancos, imperfectos
Revelados en el destello de una enorme sonrisa

Mi  tercera yo cayó a la arena, mareada
El corazón se le detuvo
El útero caliente
La vulva palpitante
Algo húmedo entre sus piernas
La ruborizó desconcertada

Desde entonces cada noche
Paseó descalza por la playa
Nunca más vio a la Viola
Nunca más dejó de esperarla
Le escribió cartas
Canciones
Con lanas de colores, bordó mil veces su nombre en las sábanas.

****